El gobierno del sistema educativo (1)

Por Gilberto Guevara Niebla

El sistema de educación pública de México se desarrolló a partir del Estado y hasta el presente se conserva como una entidad bajo control eminentemente burocrático. El gobierno de la educación no está en manos de funcionarios electos (como ocurre en Estado Unidos con los Boards of Education) sino en las de funcionarios designados.

La fuerte presencia del estado en el gobierno educativo ha desdibujado la participación de la sociedad. Es importante destacar que la sociedad no tiene papel significativo en el gobierno educativo pues, aunque existen los consejos de participación social, concebidos en 1992 como contrapeso al estatismo, lamentablemente esos consejos han tenido una existencia meramente virtual debido, en gran parte, al hecho de que nunca se les dotó de ningún poder de decisión sobre las escuelas o sobre los procesos educativos. El SNTE se opuso categóricamente a esto y dado que las comisiones de educación tanto del Senado como de la Cámara de Diputados siempre fueron controladas por miembros del sindicato, a la hora de incorporar a la LGE la creación de los consejos, en 1973, se decidió dejarlos como cajas vacías.

Como consecuencia, tanto los padres de familia como la comunidad, metafóricamente hablando, no han logrado entrar a la escuela. Pero tampoco otras entidades de la sociedad intervienen en el gobierno educativo. Me refiero no sólo a asociaciones de empresarios o a colegios profesionales, sino a asociaciones con interés directo en la educación como las asociaciones de padres de familia o colegios profesionales de docentes. Es lamentable que en México no existan, por ejemplo, asociaciones de directores de escuela o de supervisores, academias nacionales o estatales de docentes y que los colegios de profesiones cuya cercanía con la práctica educativa es indiscutible, como son la psicología y la pedagogía, no tengan ninguna participación directa en las decisiones educativas. Por otro lado, numerosas organizaciones de la sociedad civil despliegan desde hace años un intenso activismo por todo el país, pero no han logrado romper la camisa de fuerza burocrática en la que está encerrada la educación mexicana.

La participación de la sociedad en las decisiones educativas se ha inhibido, pero no como producto de la espontaneidad sino como resultado de la oposición activa y sistemática para que esto ocurra tanto de las burocracias educativas, como del SNTE –organización que siempre ha mostrado gran sensibilidad cuando se trata de cualquier cambio que amenace su poder y su hegemonía sobre las escuelas.

El gobierno burocrático es un universo complejo en el que hay que distinguir, al menos, dos estratos: la alta burocracia y la burocracia media. La alta burocracia la integran los secretarios de educación (tanto el federal como los estatales) y sus respectivos equipos dirigentes y es siempre un estrato transitorio. Casi por regla, cambian cada seis años ¿Quiénes la integran? En general, personas calificadas. Lo secretarios de educación y los miembros de sus equipos cuentan, al menos, con formación universitaria y algunos han realizado estudios de posgrado, aunque sólo excepcionalmente los miembros de esta capa de funcionarios han realizado estudios en educación. En realidad, las motivaciones e intereses de los funcionarios de este grupo son diversas, aunque a simple vista se puede percibir que no siempre se dedican, con compromiso y ahínco al tema educativo y frecuentemente prima en ellos, sobre el interés educativo, el interés político.

La burocracia media o meso-burocracia la forman los burócratas educativos que permanecen en sus puestos y no están sujetos al calendario sexenal. Es un universo muy complejo y diverso cuyo conocimiento exigiría una investigación escrupulosa. Sin embargo, sí se puede decir que no se trata de una burocracia que  pueda ajustarse al modelo de administración racional, eficiente, jerárquica y reglamentada que concibió Max Weber, en realidad en este estrato de empleados públicos (como en el resto de la burocracia nacional) no se cuenta con un servicio profesional de carrera (como el que se creó para los docentes) y su desempeño no siempre se ordena dentro de planes de gestión racionales y claros. Esa burocracia es la fuerza de inercia con la que se enfrentan, día con día, las escuelas y los docentes.

Artículo publicado en Crónica

Tomado de: http://Profelandia

La Reforma silenciosa para las Normales.

De unos meses para acá, quienes tenemos un conocimiento sobre los distintos acontecimientos que en el medio educativo suceden, particularmente, los relacionados con la educación normal que se brinda en las más de 200 escuelas normales públicas del país; hemos escuchado o leído, sobre la propuesta que se está diseñando con la intención de fortalecer el subsistema normalista.

Muchos, me incluyo, hemos hecho una crítica sobre las posibilidades que tal diseño implica. Sobre todo, porque como reiteradamente lo he señalado en este y otros espacios, por años el normalismo mexicano estuvo olvidado. Ciertamente con el paso del tiempo, algunos esfuerzos se han hecho para “mejorar” lo que podía mejorarse, como por ejemplo, los que a partir de 1984 se implementaron y que llevaron a las escuelas normales, a formar parte de las Instituciones de Educación Superior (IES); pese a lo anterior, ningún otro esfuerzo ha cuajado por completo dadas las lagunas jurídicas y administrativas que existen en varias entidades del país y en el propio centro.

Dese cuenta, mientras las reformas al nivel básico de enseñanza van “tomando forma”, y los docentes hacen “magia” para ajustar su ejercicio profesional a las “realidades” que les son impuestas; las normales, han tenido y tienen, que ajustarse a las dinámicas que este nivel educativo trae consigo. No hay más.

Ahora bien, qué tanto ha sido bueno o malo el que, hasta este momento, se haya dado dicho tránsito de esta manera. La lógica o el sentido común, nos dice que tal situación no es nada buena, y es cierto.

Y es que mire usted, me consta, que las escuelas normales se han ajustado a lo que las políticas educativas han dictado desde hace mucho tiempo en educación básica, y bueno, los resultados, aunque no han sido sobresalientes en la formación de sus egresados, han demostrado que estas escuelas, siguen formando profesionales de la educación, con los conocimientos y habilidades para desarrollarse en el ámbito de su competencia.

¿Por qué asegurar o implementar una reforma al medio normalista para que éste vaya a la par de lo que acontece en educación básica? Si coincidimos con el planteamiento anterior, alinear esos procesos parece lógico y harto pertinente. Lo malo del asunto es que, mientras no haya una claridad jurídico-administrativa al respecto, esa supuesta reforma no verá los resultados esperados.

¿A qué me refiero con ello? A que la misma Dirección de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), se encuentra en la disyuntiva de considerar al subsistema normalista como parte de esa educación básica que refiero o, seguir bajo el esquema que plantea las IES en el país.

Con seguridad pensará que esta situación es sencilla y que puede subsanarse rápidamente. Le pido que vayamos con calma y analicemos la siguiente situación.

¿Conoce usted la normatividad que regula la contratación, permanencia y promoción de los maestros para las escuelas normales? Supongo, que muy pocos la conocen, y los que tenemos algún conocimiento sobre ello, difícilmente llegamos a tener una certeza en cuanto a ese ingreso, permanencia y promoción que se vive en el medio en los distintos estados del país. ¿Por qué sucede esto? Porque cada entidad federativa, ha ajustado a “su medida” dicho reglamento y, en complicidad con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), han sedimentado prácticas que le han permitido hacer y deshacer lo que se les venga en gana. ¿Desea usted un ejemplo? Bueno, volteemos a ver lo que en el Estado de Morelos acontece. Las escuelas normales están adscritas al Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), específicamente, a la Dirección de Educación Secundaria, mientras que en el Estado de Tlaxcala, se hayan integradas a la Dirección de Educación Terminal de la Secretaría de Educación Pública del Estado. ¿Es lógico esto?, es decir, ¿es lógico que el subsistema normalista que, en teoría debería ser una entidad perteneciente a las IES, dependa de dos estructuras organizacionales diferentes entre sí? No, no es lógico, ni administrativamente viable. Caray, no imagino la complejidad que debe representar para el personal directivo y docente de las normales, comprender el “limbo” jurídico-administrativo que esto representa, y luego, para acabarla de amolar, los subsistemas de estas entidades, deben y tienen que atender las políticas educativas que se desprenden de la propia DGESPE. ¿Alcanza a dimensionar tal embrollo?

Pues bien, me parece importante señalar en este momento – aunque será un tema que abordaré en otra ocasión – que la reforma curricular es necesaria por lo que sucede, insisto, en educación básica. No obstante, el reto es mayor, y no me refiero precisamente a contar con un nuevo reglamento de ingreso, permanencia y promoción para las escuelas y los docentes normalistas, sino de lidiar con todas esas prácticas institucionalizadas donde el SNTE y muchas autoridades locales, vuelvo a insistir, han hecho lo que se les venga en gana. ¿Por qué si la DGESPE está encabezando una modificación reglamentaria de lo que hasta estos días ha permeado en las escuelas normales el SNTE no hace lo propio y modifica sus estatutos? No sé si usted lo sepa pero hasta el día de hoy, esa organización sindical, no ha realizado algún ajuste en este sentido y, por ello, se mantienen aquellos esquemas de representación sindical (por el número de maestros integrados un centro de trabajo) que se denominan “Delegaciones Sindicales”. Delegaciones que para acabar pronto, en las normales, poco o nada hacen para apoyar a cientos de profesores que continúan preparándose y/o profesionalizándose.

Tengo claro que generalizar es malo, y le ofrezco una sincera disculpa por ello. Sin embargo, es menester reconocer una problemática latente y que no ha sido atendida como debiera por las autoridades educativas oficiales y sindicales, sencillamente, porque los “cotos” de poder, generan votos y esos votos, se canalizan a través de un partido pequeño (Nueva Alianza) que, al final de cuentas, termina cual rémora hambrienta, viviendo del mejor postor.

En suma mi estimado lector, propongo que exista una reforma a la educación normal, pero ésta debe partir de los órganos rectores que conducen la vida normalista: SEP-SNTE, y los “acuerdos” que en lo oscurito hasta la fecha se han firmado. Obviamente, definiendo en primer lugar, a qué nivel educativo deben pertenecer, para después, definir cuáles serán sus formas de contratación. Del asunto pedagógico, repito, le dedicaré otro espacio en otro momento. No obstante, y sin temor a equivocarme – sobre este rubro –, considero que los normalistas han podido y podrán con lo que se les ponga enfrente.

Su carácter aguerrido, combativo y académico, está más que demostrado.

Tomado de: Profelandia

Vientos de cambio: Recortan recursos a Partidos Políticos en Jalisco.

Por Eduardo Caccia.

Parecía un noticia tan exótica que había que leerla de nuevo: “Bajarán hasta 69% recursos a partidos” (Mural, 2 de junio), “Recortan en Jalisco recursos a partidos” (Reforma, 2 de junio).

Las buenas noticias originadas por la política mexicana retan nuestra reserva de optimismo: nada puede ser tan bueno como para ser cierto. Pero ahí estaba, una perla brillando en medio de la mezquindad, una proeza surgida desde la locuacidad de un diputado independiente que al grito de #SinVotoNoHayDinero germinó, por fin, en terreno fértil con el apoyo mayoritario del Congreso de Jalisco y que habrá de pasar a la historia como un día en que lo improbable sucedió: los muros sí pueden caer.

El financiamiento para los partidos políticos se reducirá entre 48 y 69 por ciento, según sea año electoral o no, y si bien no se cristalizó en su totalidad la iniciativa de Pedro Kumamoto, habrá, para años electorales, una indexación al número de votos válidos obtenidos en la elección a diputados (empezando en el 2018). Más allá de los cientos de millones de pesos que Jalisco se ahorrará y podrá destinar a áreas prioritarias como seguridad pública, salud, infraestructura, educación, desarrollo social, simbólicamente este logro representa, para la República, ver de nuevo el rostro de la esperanza, nos devuelve de golpe la capacidad de creer y crear.

Los cambios en México son posibles pero requieren el empuje de un evento inercial para provocar lo que he llamado metáforas de cambio posible, pequeñas o grandes acciones donde un mexicano ve y experimenta el cambio positivo, un acto de contagio social que empieza como algo aislado hasta convertirse en tendencia. Quizá la primera ley del cambio es creer que el cambio es posible. De ese tamaño es el muro que acaba de caer en Jalisco. Esa caída provoca vientos de cambio. Esperemos que más congresos estatales tengan la estatura que reclama el país.

Desde la tribuna del Congreso un rebosante Pedro Kumamoto habló de “esta enorme victoria” y con la humildad que le caracteriza confesó: “puedo jurar que me siento en algunos momentos que estoy soñando” y luego agradeció a todas las fracciones partidistas, al gobernador Aristóteles Sandoval y al presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, sin cuyos apoyos no se habría conseguido lo alcanzado. También agradeció a los ciudadanos que empujaron la iniciativa; una alusión anclada en la forma de ver la política de este joven jalisciense quien desde su campaña le decía a la gente “quiero que tú también seas político”, exhortación a ver que la participación ciudadana debe ir más allá del día de las elecciones.

“Nunca más palabras bonitas sin hechos congruentes, nunca más la política sin las personas”, decía “Kuma”, como le dicen sus amigos, y al escucharle con esa retórica plagada de amaneceres, me transporté al siglo XIX y me imaginé a Kumamoto vestido a la usanza de aquellos tiempos y retratado entre los grandes como Mariano Otero, por supuesto no porque piense que escuchaba conceptos pasados de moda sino porque la deuda de la clase política con los ciudadanos en México viene de siglos y porque los políticos generosos, de estatura moral, generadores de cambios positivos, no han sido la regla sino la excepción.

Me contó Pedro las incidencias de los últimos días, de los jaloneos entre las redes sociales y las juntas de coordinación política. Este espacio es insuficiente para narrar lo que debería contarse con una serie al estilo House of Cards.

Un comercial de las computadoras de la marca de la manzana viene a cuento, y dice: “Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las piezas redondas en los agujeros cuadrados. Los que ven las cosas de forma diferente. No les gustan las reglas y no respetan el status quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos; porque cambian las cosas, empujan a la raza humana hacia adelante. Y mientras algunos pueden verlos como los locos, nosotros vemos al genio. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo, son las que lo hacen”.

El loco es lo suficientemente audaz como para creer en la esperanza. Necesitamos más de esa locura.

Tomado de: Reforma

Las falsedades de la Reforma Educativa.

Por Abelardo Carro Nava

Llegado este momento, en que el Presidente Peña Nieto comienza a vislumbrar su salida de Palacio Nacional, vale la pena preguntarse qué es lo que ha pasado con la implementación de sus famosas “reformas estructurales” porque, a decir de muchos – y me incluyo –, ni se ha reformado lo prometido, ni ha habido una transformación sustantiva en varios de los frentes que, en su momento, pensó se transformarían; y lo que es peor, esas promesas que incluían grandes beneficios para los mexicanos, se han quedado en eso, en meras ilusiones veraniegas sin que en los hechos se haya percibido un cambio radical en los bolsillos de los ciudadanos o, en la educación que se brinda en mi México querido.

Hechos para sustentar mi dicho son muchos y muy variados; sin embargo, me detendré a analizar los que están relacionados con el tema que nos ocupa, el educativo, sin que ello implique que éste esté separado del resto, que también son materia de análisis, pero que dejaré para otro momento.

Pues bien mi querido lector, con la detención de la maestra Elba Esther, se pensó que la reforma educativa de la que tanto habló el Presidente en los primeros 100 días de su gobierno, las cosas serían miel sobre hojuelas. El Secretario en turno, Emilio Chuayffet, poco pudo hacer, y fue relevado del cargo tres años después. Sin embargo, el mal estaba hecho. El “Pacto por México” logró su cometido: reformar la Constitución Política Mexicana y las leyes que de ella emanaron. Todo, con el propósito de “mejorar” la educación en el territorio mexicano pero afectando los derechos de los trabajadores que se encuentran en este ramo.

No, ante ello, no hubo una respuesta sindical como era de suponerse y esperarse, por el contrario, Juan Díaz de la Torre guardó silencio y el gremio magisterial fue brutalmente golpeado. Se dijo que las modificaciones a la carta magna tenían un sustento: recuperar la rectoría de la educación pero, ¿acaso los gobernantes la habían perdido cuando en los hechos ellos mismos la había cedido?

Por su parte, por esas fechas el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) cobró presencia pero no autonomía. Claro, la amenaza era constante: te evalúas o te vas. Así de simple, así de complejo.

Los argumentos de varios especialistas y asistentes que nos dimos cita en Chihuahua durante el XIII Congreso Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), no importaron. La reforma es la reforma y no admite punto de discusión ni debate – se dijo –.

Los maestros, sin una representación, sin un liderazgo que los defendiera de las autoridades, fueron apabullados; aún y cuando las evidencias de la serie de injusticias por la implementación incorrecta de una ley (del servicio profesional docente) en cada una de las entidades federativas, se documentaron y denunciaron.

Las evaluaciones de desempeño se aplicaron y los resultados demostraron que “el mal” no estaba en los maestros sino en el intricado Sistema Educativo Mexicano (SEM) y en las políticas educativas que hasta el momento se habían ejecutado. ¿Puede entender porque en nuestros días solo se evaluarán cerca de 170 mil maestros de los más de 1.2 millones que se tenían contemplados?

Las pruebas internacionales se desestimaron, los recursos fueron insuficientes pero, también, la capacidad de las instituciones encargadas de evaluar el proceso de enseñanza y de aprendizaje, y surgió entonces un examen que mediría el conocimiento de los estudiantes que cursan alguno de los grados del nivel básico y medio superior del SEM: PLANEA (Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes). ¿Y los resultados?

Así las cosas, el modelo educativo, solo tres años después se presentó. Se dijo que éste traería grandes propuestas pedagógicas y que ahora sí, los alumnos se formarían adecuadamente y por los mejores maestros, y nada de ello ha pasado. Claro, tendremos que esperar hasta el 2018.

En esos días, dicho modelo fue duramente criticado – con el debido fundamento – y el Secretario Nuño tuvo que recular y repensar su estrategia de implementación. Para ello, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y su titular, Blanca Heredia, le entraron al quite y durante un tiempo considerable, recabaron las propuestas de la sociedad y de los maestros.

Culminado este proceso, se “relanzó” el famoso modelo. Con bombos y platillos se presentó ante los medios de comunicación y los mexicanos; sin embargo como hemos visto, leído y conocido, en los documentos se hallan grandes errores, tanto de forma como de fondo, que generaron una nueva oleada de críticas y de argumentos que han propiciado una falta de legitimidad y de credibilidad, que ni el mismo Secretario ha podido contrarrestar.

En estos días, la mira se encuentra en las elecciones que en próximas fechas tendrán lugar en algunas de las entidades del país, resultando trascendental la del Estado de México. Se dice, que de perder el Partido Revolucionario Institucional (PRI) las elecciones en este estado, y la Presidencia de la República en el 2018, se corre el riesgo de que la propuesta educativa se venga abajo. Con este argumento, se busca a toda costa asegurar la permanencia de un partido político en el poder, más no el bienestar de los mexicanos; se busca a toda costa “lucrar políticamente” con las necesidades de la gente, más no traer beneficios en su colectividad ni en su individualidad; se busca a toda cosa fomentar la ignorancia, más no educar al pueblo para que piense, analice y reflexione.

Ese es el mensaje que el gobierno está mandando a los mexicanos. Ese es el propósito de los comerciales que se difunde la SEP por las grandes televisoras nacionales. Ese es el circo, maroma y teatro que quieren vendernos con la idea de conservar un puesto.

En conclusión, las reformas estructurales no han traído el cambio tan prometido, y el sexenio comienza a irse en picada. ¿Y la educación? La educación está pasando por el peor momento en la historia de mi México querido. La reforma educativa, ha sido y es, la suma de falsedades que quiere vendernos el gobierno como verdades absolutas, y no es cierto.

Tomado de: Educación Futura

Selección de 1380 Maestros para la Evaluación del Desempeño Profesional Plagado de Corrupción.

Por Maestros en Movimiento.

A diferencia de lo que se dijo que fue un Proceso de Selección Imparcial y Transparente donde fueron seleccionados 1380 Maestros para la Evaluación del Desempeño Profesional 2017, realizado el sábado 27 de mayo de 2017, hoy se filtran informaciones que estuvo plagado de corrupción, tal y como se demuestra en conversaciones en un grupo de WhatsApp denominado: “UNIDAD, ORGULLO Y COMPROMISO” entre miembros de la Sección XXV del SNTE en donde esta incluido el Líder Sindical Fermín Pérez Hernández, mismas conversaciones que a continuación presentamos:

Cabe señalar, que en dicho evento de Selección estuvieron presentes la Secretaria de Educación y Cultura, Marisol Alamilla Betancourt, asistió al evento de selección realizado en la sala de juntas “Prof. Moisés Sáenz Garza”, en la que estuvo Fermín Pérez Hernández, secretario general de la Sección 25 del SNTE; Alejandrina Ibarra González, en representación de Luis Echeverría Esquivel, dirigente del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de Quintana Roo (Siteqroo) y Cipriano González Zúñiga, dirigente del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (Sitem) en Quintana Roo, además, de el Delegado de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Manuel Gil Padilla, participaron docentes de educación preescolar y primaria general; de educación preescolar en educación inicial (Cendi); educación especial; educación secundaria general y técnica y educación física (preescolar, primaria y secundaria).

Así pues, con su presencia avalaron como lo establece la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD), el llevar a cabo “El Proceso de Selección Imparcial y Transparente mediante Sorteo Digital”, en la que fueron seleccionados mil 380 maestros para participar en la Evaluación del Desempeño Educación Básica en su Modelo 2017, al personal con funciones Docentes, de Dirección o de Supervisión.

Ahora bien, con este “Proceso”, queda claro que la Reforma Educativa sigue siendo un fracaso, además de su carácter PUNITIVO, mismo que esta plagado de corrupciones de las autoridades educativas de las instancias sindicales, que hoy más que nunca se encuentran rebasadas por las bases quienes en lo general sí  están de acuerdo en ser evaluados los maestros pero para mejorar profesionalmente y en su desempeño pero sin ser sancionados o amenazados de que serán dados de bajas de acuerdo a sus resultados de un examen muy cuestionado por quienes ya lo han presentado.

Hoy queda,  que tanto las Autoridades Educativas y los Líderes Sindicales aclaren los actos de corrupción que han salido a la luz pública, en tanto, esperemos las reacciones de los Maestros de Base ante la Reforma Educativa que tanto ha lesionado a los maestros.

 

 

 

Elba Esther contraataca.

Por Mónica Uribe. (El Economista).

Quién lo habría dicho: Elba Esther apoyando a la candidata de AMLO en contra del candidato del Presidente.

Dicen que nada se acaba hasta que se acaba y que el único final en serio es la muerte. Por eso no es extraño que Elba Esther Gordillo, bajo arresto y en las condiciones precarias de salud en que se encuentra, haya regresado por sus fueros precisamente en una coyuntura en la que sabe que su intervención puede ser la piedra de toque para acabar con el proyecto de continuidad del grupo Atlacomulco. Dicho de otro modo, la profesora Gordillo interviene en la contienda electoral mexiquense en apoyo de Delfina Gómez, candidata de Morena. Quién lo habría dicho: Elba Esther apoyando a la candidata de AMLO en contra del candidato del presidente de la República. Inimaginable hace seis años.

La verdad, no es para menos. Elba Esther Gordillo sigue presa, aunque en la habitación de un hospital privado, relativamente sencillo, en la colonia Roma. Menos mal, porque sus achaques son reales; permanecer en el reclusorio femenino de Tepepan deterioró su salud y probablemente su ánimo, pero la coyuntura mexiquense, parece haberle inyectado energía para cobrarse las afrentas.

Hasta el momento no se le ha probado ningún delito. Su abogado, Marco Antonio del Toro, afirmó que fue exonerada dos veces, la última el pasado 18 de mayo, del delito de defraudación fiscal; sólo queda pendiente el proceso por lavado de dinero. Por edad, ya le tocaba cumplir la pena en arresto domiciliario; la negativa reiterada a concedérselo hace sospechar que el Ejecutivo federal influye para torcer “legalmente” la ley con el propósito de mantenerla fuera de circulación. Se percibe un dejo de inocencia en los ­malquerientes de la chiapaneca, porque si alguien ha demostrado ser resiliente es ella. Sigue manteniendo las lealtades de, al menos, una parte de su gremio, que operará según sus indicaciones. Lo estamos viendo.

Dos maestras, una identidad

Resulta extraño que la élite mexiquense no previera que la estructura magisterial, en algunos aspectos y zonas, sigue siendo leal a la profesora Gordillo. Como sea, los maestros tienen bastante que agradecerle y muchos deben de conocerla desde las épocas en que era líder de la sección 36 del SNTE, la cual abarca el Estado de México, allá entre 1977 y 1980. Y por qué no: ­Delfina Gómez perteneció a esa misma sección que Elba Esther dirigió. Es probable que no se conozcan personalmente, como Delfina lo comentó, porque llegó al sindicato en 1982. Pero ambas son maestras y comparten una identidad.

Los Elbistas dieron la cara el pasado 9 de mayo, cuando Rafael Ochoa ­ex dirigente nacional del SNTE, llamó a los maestros del Estado de México a votar por Delfina, bajo el argumento de identidad profesional. Los exhortó a no votar por ­Alfredo del Mazo porque es primo de Enrique Peña Nieto (quien traicionó a Elba Esther), ni por Josefina Vázquez Mota porque es una “candidata acartonada”, que hizo mucho daño al magisterio al frente de la SEP (y odia a Elba Esther). A Juan ­Zepeda ni lo mencionó, lo que indica que el objetivo sólo era denostar a Josefina y a Del Mazo.

El 13 de mayo, Ochoa Guzmán y ­Fernando González Yáñez, exsubsecretario de Educación Básica de la SEP y yerno de Elba Esther Gordillo (una de las razones del pleito con Josefina Vázquez Mota), acudieron a un evento del magisterio para respaldar a Delfina, quien aseguró que, si gana las elecciones del próximo 4 de junio, defenderá los derechos magisteriales en la entidad y pondrá a un maestro al frente de la Secretaría de Educación estatal. En el mitin en Tlalnepantla, Rafael Ochoa arremetió contra el grupo Atlacomulco al decir públicamente que el Edo. Mex.  ha sido gobernado siempre por un mismo partido y “por una misma y corrupta familia”. Morena ha negado que exista una alianza con la profesora Gordillo.

Horacio Duarte, presidente estatal de Morena, dijo que la presencia de Ochoa Guzmán y de Fernando González en Tlalnepantla el 13 de mayo se debió a que se trataba de un encuentro específico con el magisterio. Lo cierto es que Ochoa Guzmán no arengó a los profesores mexiquenses por iniciativa propia así nada más, sin que hubiese un acercamiento previo entre la profesora Gordillo y AMLO.

Elba Esther Gordillo ya había buscado a AMLO

Desde la pasada elección presidencial, ­Elba Esther buscó apoyar a Andrés Manuel y éste se negó a siquiera reunirse con ella. Dicen que no le había perdonado el apoyo que le dio a Calderón en el 2006. Pero ahora las cosas son distintas, el apoyo del magisterio mexiquense no va a ser directamente para López Obrador, sino para una maestra (y catequista): Delfina Gómez.

Además, ahora Elba Esther y Andrés Manuel han sido agraviados por las mismas personas, quienes en algún momento fueron sus compañeros de partido. No hay que olvidar que tanto la profesora como Andrés Manuel son priistas reconvertidos (¿arrepentidos?) y, en estos momentos, persiguen el mismo fin de cobrar facturas al grupo Atlacomulco. La primera, porque fue traicionada y hundida por Peña. El segundo, porque no cejará sino hasta acabar con “la mafia en el poder”, aunque a diferencia de Elba Esther, lo suyo no es personal contra Peña, sino contra el sistema. Dicen los que saben que el acuerdo entre el Peje y la maestra tiene que ver también con Miguel Ángel Yunes, el nuevo enemigo de López Obrador y a quien Elba Esther no baja de traidor.

Este nuevo alineamiento pone en aprietos la relación del Partido Nueva Alianza con el PRI, aunque en estos momentos, un promocional presenta al candidato del ­PANAL, Alfredo del Mazo, con Gabriel Quadri viajando en una combi turquesa … En mayor lío está Del Mazo, quien saca apenas una nariz a Delfina, según encuestas. Ahora mismo se le percibe en riesgo y el PRI ha actuado en consecuencia, golpeando más a Delfina. Quizás el apoyo de la sección 36 del SNTE a Morena sea la piedra de toque para acabar la hegemonía del PRI en la entidad.

Haciendo un ejercicio de imaginación política, ¿Cuáles serán las ventajas para Elba Esther si gana Delfina? La primera y más importante es ver hundido a Peña Nieto en su terruño.

La segunda ganancia es que tendría una cuenta que cobrar a Andrés Manuel, aparte de haberle demostrado que es mejor tenerla de su parte. Si logra movilizar a sus leales, entonces demostrará que su fuerza política personal no es desdeñable y que sigue siendo un factor político real. Andrés Manuel ya sabe qué es perder por 0.56%, 250,000 electores , curiosamente el mismo número de votos que la alianza con el SNTE local le puede aportar a su protegida. En una de esas, el Peje aprendió que no es necesario pelearse con todos. A saber.

Lo cierto es que la incursión de Elba Esther en la elección mexiquense le da un giro que no será positivo para el PRI. El resultado de la elección no es claro; si Delfina gana con el apoyo de Elba Esther, el escenario del 2018 para el PRI es más sombrío. El PRI ya sacó la banderita blanca: Elba Esther puede negociar su alejamiento del escenario electoral a cambio de su libertad. Pero es poco probable que se fíe de la palabra de los peñistas.

Tomado de: El Economista

 

La “gran” mujer detrás del gran hombre.

Por Carlos Morán.

Dicen los entendidos en las costumbres de este mundo, que los refranes o dichos populares se han ido formando con el tiempo, basados en una verdad que se va probando y probando hasta que resulta indiscutible. Es decir, son el reflejo de una realidad. Por lo tanto tenemos aquello de que “en casa de herrero cuchillito de palo”, “en bocas cerradas no entran moscas”, “gallina que come huevo, aunque le quemen el pico” y miles más. Reconozco  que cada refrán es válido y lo será mientras existan herreros, moscas y gallinas, así como hombres y mujeres.
Sin embargo hay otros dichos  que, sí uno los piensa mejor, dejan de tener significado real, aunque se sigan usando en el lenguaje popular. Así que cada vez que escucho ese dicho que reza “detrás de todo gran hombre existe una gran mujer”, éste me invita a reflexionar sí es verdad o no.
No es difícil adivinar de donde viene la idea; simplemente alguien en algún momento se acordó  de que éste o aquel personaje famoso tenía –como tienen casi todos los hombres- una pareja o mujer en alguna parte (no se especifica sí es amante, esposa, concubina o dama contratada). Una mujer que por cierto de famosa no tenía nada, que probablemente se dedicaba por entero  a que el famoso pudiera seguir siendo famoso  y no tuviera que preocuparse de ningún detalle  de esos que hacen la vida complicada como tener la ropa limpia y planchada, comida a tiempo y bien cocinada, calor de hogar y por supuesto, descendencia legítima (lo que quiere decir que debe ser una esposa honrada y casada por todas las leyes con el “gran hombre). Fue entonces que alguien con buena memoria se acordó y para premiar el esfuerzo de esta mujer servidora, abnegada y sumisa, quien no iba a poner obstáculos en el camino del famoso que le otorgó el calificativo  de “la gran mujer” que está detrás del gran hombre…
Imagino que es como la esposa de ese gran político  que ha vivido en campañas, presiones, giras, agendas apretadas y cansancios y, cuyo premio por la victoria es cortar cintas en las inauguraciones y ser invitada a grandes eventos en donde funge ser la célebre o “gran” esposa del diputado, del alcalde o del secretario. Un premio que lejos de dignificarla la hunde como ser humano, porque tiene que aceptar un papel secundario en donde es ovacionada, querida, procurada y halagada, por el servicio de “dama” que la convierte en “gran” mujer, claro,  mientras el esposo no la cambie por un modelo más reciente o mejor.
 De ahí que muchos hombres que pretenden ingresar a la catafixia política o afiliarse a un puesto de elección popular, minutos antes e incluso meses previos a la campaña, buscan o  contratan a una dama a su altura o gusto  para que funja como compañera o esposa digna (aquí se sugiere que si tiene una esposa o amante fea que no esté a su altura, la cambie para evitar desfiguros o vergüenzas posteriores). Se supone que  en este sitio (el de Primera dama)  no existe lugar para concubina o amasia en turno porque el gobernante o político de grandiosa envergadura deberá contar con una dama que cuide y le honre tanto el apellido como el cargo en todos los sentidos, porque como figura pública deberá apegarse a las reglas más estrictas de una sociedad moralista.
Es cierto, todo hombre aspira a la perfección,  a la trascendencia, lo cual a muchos nos parece demasiado pretencioso. Pero cuando un individuo aterriza sus sueños e ilusiones en parámetros, digamos, pertenecientes al  rango de lo exitoso, estos logros por lo regular son el resultado, la inspiración, impulso y apoyo que éste obtuvo de su esposa, su musa. De ahí la frase “detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer”.
No todas, pero muchas mujeres inteligentes que están fuera de los reflectores o que llevan una vida común, en donde el esposo puede ser el hombre más importante de la empresa, el triunfador y exitoso mecánico de autos que gana lo que quiere o el dueño de una constructora, no sueña nunca con ser la esposa de un mandatario: teme estar en el ojo del huracán, sufre por que se le sumen “AMIGAS”  de a montón para incluso sugerirle diseños para eventos públicos y los clásicos peinaditos modernos que explotan los peluqueros: Estas damas inteligentes  le huyen a  no poder vivir tranquilas y estar con la constante incertidumbre que a mitad del mandato o reinado se convierta en el hazme reír porque será otra la que verdaderamente sea la primera y ella solo la dama que finge, porque en la vida principesca,  ya no es la esposa, tampoco la gran mujer que acompañó al candidato y mucho menos la honorable, sino la pieza de ajedrez que perderá todo porque en ese juego, la suerte de la consorte está más que devaluada.
A pesar de ello, todavía existen hombres que buscan en la mujer no solo a una compañera con quien transitar en un camino difícil como es la convivencia, sino la pieza clave que esté detrás de él convirtiéndolo en un hombre de éxito, claro que me refiero a hombres auténticos. Esa frase que distinguió a la mujer hoy también está a punto del exterminio  “detrás de un gran hombre, está una gran mujer”. Y es que cotidianamente vemos que ambos se equivocan: la mujer cree casarse enamorada y después descubre que no era amor, sino comodidad lo que encontró al lado del caballero quien, atrapado en el hogar con cuatro críos que corren por la casa y que se le han aferrado al corazón, lo obligan a continuar con el modelo decepcionante y seguir esa farsa cotidiana que hoy llaman matrimonio.
Espero no se ofenda, no es nada personal, al menos que después de leer lo de hoy, comprenda que ha sido descubierta y que tiene esa “virtud”, no por espíritu de servicio, sino para esconder sus penas; la desgracia de vivir una vida que se impuso porque nunca se atrevió, y porque no decirlo, porque su conducta no es propia, sino heredada de una tradición y sofocada por una regla o nivel social, sí es el caso, lo que la convierte no en sumisa, sino en indigna.
Sí este es su caso, es porque usted llegó a un mundo en plena revolución.  Usted arrastra los coletazos de las malas mañas en la absurda forma con la que criaban a unas “criaturas débiles” abnegadas y sumisas al servicio del hombre, para ser “la gran mujer detrás de cada gran hombre”, para ser “la reina en público que sirve de sostén para la vanidad del macho pero que en la intimidad esa corona se convierte en grueso grillete de  esclavitud”, pero que en una misma generación y sin ponerle anestesia ha tenido que reivindicar de manera muy justa y necesaria sus derechos, su igualdad.
Solo puedo decir que en el discurso político, hoy en día se naufraga de manera confusa  en el terreno de nadie.  No se sabe si se le fue la mano, no se sabe dónde está el término medio, solo queda la satisfacción de saber que a pasos lentos pero seguros, solo que en el escritorio,  se están consiguiendo muchas cosas, pero que esas cosas las están alejando cada día más y probablemente los que disfruten de su esfuerzo, sean otras generaciones de futuras mujeres menos condicionadas para sufrir, y más para vivir con independencia y disfrutar de la vida libertinamente, porque en eso finaliza a pasos agigantados lo que evidentemente se expone.
Algunas mujeres se extraviaron y creyeron que la “igualdad” era aprender y reproducir los peores vicios, infamias y repugnantes conductas  que siempre se les ha criticado a los machos. Sí, usted, amiga lectora, tal vez en las noches, en soledad siente vergüenza por la poca coherencia que hay entre ese espíritu fuerte y ahogado que reclama ante el público,  un lugar que en verdad merece la niña frágil, insegura  y asustadiza que se desnuda en el desierto de su habitación pero que está conforme de seguir siendo la pieza de juego que se mueve al antojo del macho que la convierte públicamente en “la gran mujer, que está detrás de un gran hombre”.
Usted se queja  y pone en su sitio con mucho coraje y de manera pública a los estúpidos hombres machistas, a sus viles privilegios patriarcales etc.  Y cuando en la intimidad ve cómo se doblega y se comporta con el suyo “con su hombre” de manera sumisa y vergonzosa, las concesiones que hace, las humillaciones que soporta por mantenerlo contento, la infinita paciencia que le tiene ante sus reacciones injustas y carácter acomodaticio y recostado donde usted lleva el peso del hogar, los hijos y soporta sus continuas deslealtades en la relación en donde tiene que tragarse su llanto, tiene que aceptar que algo no encaja, es entonces cuando se pierde aquella mujer que a la luz pública lucha por derechos que en la cama pierde.
No hay otro camino más que volver a ser la misma mujer  como las otras y buscar un escape, asociarse, reunirse y entregarse de pechito a un grupo en donde en vez de llorar, fingirá que prefiere reunirse con otras del mismo dolor para disimular que es infeliz y que ante tanta felicidad falsa y el temor de ahogarse de desdicha, prefiere sumarse a un grupo  similar para luchar por los niños pobres, las mujeres en estado vulnerable, aparentar que ayuda a otras que tal vez carecen de lo que usted posee sobre el cuerpo,  pero que sino son felices, al menos son libres porque no tienen que cargar con el peso de llevar el apellido de un hombre que no solo le es infiel, sino que la desprecia y la relega del puesto “honorable” que cree poseer o que presume en las páginas de sociales y revistas.
Es así como muchas aprenden el tradicional y típico estilo de vida que, sin conciencia lo van traspasando a futuras generaciones en un degenere en donde existe aparentemente la igualdad: mujeres que son libres para copular, fumar, beber y estudiar pero que en la vida cotidiana, buscan casarse con un buen partido, sin importar que ese partido las doblegue, margine y las convierta en lo que públicamente son, mujeres que se espantan por “otras”, cuando el infierno propio  es peor; son mujeres réplicas  de telenovelas mexicanas que vemos en los círculos sociales de mayor altura, porque las cenicientas de barrio, esas,  merecen un aplauso. Sí,  esas cenicientas que se convierten en princesas, no importa el maltrato sino simplemente el triunfo de escalar, subir un peldaño o poseer quien las provea de todo, es memorable en comparación con aquellas que presumen de haber nacido en buena cuna o poseer estudios…
Para las jovencitas de alto perraje o pedigree social, adoptar un estilo común en vez de revelarse, sería lo más simple, no por falta de valor, sino porque la sumisión y la abnegación se ha seguido teniendo como una virtud femenina, y quien posea esto, tiene un extraordinario pase de abordar que le dará derecho a un lugar en la sociedad: Hacer lo contrario, implicaría la crítica y el desprecio por parte de las “otras” que ya están acostumbradas o que han aprendido un patrón en donde no se debe exigir, porque fueron educadas por madres modelos para estar sometidas y vivir bajo la sombra de un apellido masculino que las vuelve fuertes en su hábitat popular.
Quien se atreva a despertar de esta vergonzosa vida,  coloca siempre en la balanza la casa, la ropa, los lujos, la comida, el apellido, “el qué dirán”, el título de “gran mujer”  y cuando sigue sumando descubre qué es lo que se merece y qué tiene de más, así que lo más sencillo para aplacar sus angustias es buscar una válvula de escape, enfocar su dolor y convertirlo en penitencia que se vuelve en “servir” a quienes menos tienen, a los huerfanitos, a las instituciones de beneficencia,  a los niños de la calle, a las mujeres que son “pobres” y no como ella (o usted) que aparentemente “tiene todo”.
Este puede ser el triste perfil de una consorte, de una dama que expone no solo su cuerpo al escarnio mediático, sino que además, mastica el trago amargo de ser “La mujer que está detrás de un gran hombre”., un gran hombre que al verse en el espejo, se deja engañar, se seduce, no se mira atrapado en las mentiras de las mieles del poder que son perecederas, porque en breve, así como el reloj de la cenicienta la convierte a ésta en lo que era, él volverá a ser.
Al rosario podemos irle sumando más cuentas incluso de quienes se atreven a tomar un micrófono y regalar “consejos”, recomendaciones que siempre, invariablemente,  siembra la duda en muchos porque cuando alguien se atreve a dar consejos como si fuese  el ejemplo propio, debería ser el mejor estandarte, porque si no es así, descubrimos que disimular, maquillar y tolerar, son las verdaderas virtudes que se siguen cultivando en un mundo en donde la mujer actual lucha por un espacio propio y libre, pero que además, son temas gubernamentales que aterrizan mucho dinero pero que solo sirven para enriquecer  a  unos cuantos, porque el tema central, el  caso de la esposa indigna, maltratada, la marginada de sus funciones honorificas,  de gran mujer o simplemente de mujer, seguirán mientras ella, o usted, continúe bajando, en vez de subir,  de precio.
Para comentarios escríbeme a morancarlos.escobar1958@gmail.com

Las Barreras para la Transformación Educativa.

Por Jennifer L. O’Donoghue y Fernando Ruiz.* (Mexicanos Primero).

Maestros en Movimiento reproduce un análisis que realiza Mexicanos Primero de los obstáculos y barreras que se han detectado para la implementación de la Reforma Educativa, misma que tiene que ver con una infinidad de prácticas de los gobiernos en los estados por situaciones de corrupción y sin una clara visión que más que ayudar entorpecen acciones que vengan a beneficiar el Sistema Educativo Nacional, y lo más complicado del asunto que le echan la culpa al maestro de todas sus fallas administrativas y desviación de recursos propios para la educación.

La democracia no se agota con los procesos electorales; es más bien un proceso continuo, una construcción social que implica mantener un diálogo público sobre los proyectos sociales y las políticas públicas. Por esta razón, en Mexicanos Primero, con la información pública disponible, nos hemos dado la tarea de monitorear los avances en el cumplimiento del derecho a aprender de las niñas, niños y jóvenes en México.

A casi cuatro años de la promulgación de la reforma constitucional de 2013, ¿en qué situación nos encontramos? Aunque se han hecho importantes avances en el proceso de implementación, no estamos donde deberíamos estar. Nos enfrentamos con barreras a la implementación que limitan nuestra capacidad de aprovechar plenamente los cambios estipulados en la ley.

1.- Los gobiernos estatales entorpecen la implementación de las reformas.

La conducción de los gobiernos estatales ha dejado mucho que desear, por acción u omisión, la mayor parte de ellos incumplen con su responsabilidad, como lo hemos documentado en el Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa (ICRE). Su voluntad de cambio tampoco se ha mostrado en aspectos claves para la transformación educativa. Siguen reacios a someter a concurso todas las plazas vacantes, ocultan a los comisionados sindicales y facilitan su permanencia en medio del desorden administrativo que mantienen en sus registros de personal, no fomentan la participación social y prácticamente ninguno ha instaurado un sistema público efectivo de atención a quejas y denuncias. Una irregularidad lamentable, por su simbolismo, es que incluso las autoridades educativas de 17 entidades federativas cobran un sueldo del fondo destinado para financiar maestros; los secretarios de educación estatales resultan ser los comisionados principales a eliminar.

2.- El gasto educativo no corresponde con lo que la ley manda y las políticas proponen.

Es contradictorio las señales que se envían con los recortes presupuestales de programas educativos fundamentales para hacer efectiva la transformación educativa. Un ejemplo notable es reducir el gasto en formación continua ya que deja a los profesores en servicio desfasados ante la inminente reforma curricular propuesta en el nuevo Modelo Educativo.

3.- No se han fortalecido las capacidades locales para que los cambios lleguen a las escuelas.

La implementación de cualquier reforma educativa sucede a final del día, en la escuela y en el salón de clases. No puedes simplemente mandatar desde arriba y esperar un cambio a nivel local. Requiere de un proceso de concientización, de romper viejos patrones y prácticas y de fortalecer las capacidades de los actores locales de entender y poner en práctica los cambios deseados. Los avances nulos en la reforma de la formación inicial de maestros y en el fortalecimiento de capacidades en las comunidades escolares comprometen el impacto de las reformas en las escuelas.

4.- Las autoridades ceden ante la más mínima presión, restándole legitimidad al proceso y produciendo desánimo.

El INEE ha cedido, en varios momentos, su autonomía para asegurar la implementación óptima de aspectos clave de la reforma. Han dejado que consideraciones de costo económico o político tomen precedencia sobre las técnicas; como resultado, tenemos un instrumento de evaluación docente deficiente por no incluir observación en el aula ni la voz de los alumnos, y sencillamente no contamos con información confiable sobre el aprendizaje de las y los estudiantes. Asimismo, ha sido lamentable como la Secretaría de Gobernación ha negociado acuerdos con el sindicato para limitar la implementación de los cambios normativos en algunos estados. Este tipo de actuación no sólo viola el espíritu de la ley; también produce desánimo. A las autoridades educativas estatales les toca mucho y han respondido poco. Ver estados de excepción sólo sirve para bajar aún más sus incentivos para tomar un papel más activo en la transformación de la educación.

5.- La falta de información, transparencia y rendición de cuentas obstaculiza el monitoreo y deja abierta la puerta a la corrupción.

El sentido de la reforma constitucional es orientar el sistema a garantizar el derecho a aprender de las niñas, niños y jóvenes. Este derecho es progresivo: debemos asegurar que cada vez más niñas y niños lo puedan ejercer y que sigamos ampliando nuestra idea de que es el “máximo logro de aprendizaje”. Hacer esto requiere de información. Sin embargo, no se ha publicado todavía la información que la ley mandata a través del Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGED) tanto a nivel federal como en los estados.

Asimismo, en los últimos años, los programas para mejorar las condiciones materiales en las escuelas han aumentado, llegando a más de 56 mil escuelas. Esta inversión histórica requiere de una transparencia sin precedente, para que podamos asegurar que el dinero realmente llegue a donde tiene que llegar. Finalmente, ¿Cómo evaluamos el progreso en el derecho si no contamos con un instrumento de medición del aprendizaje? Preocupa mucho la falta de compromiso mostrado por las autoridades para llevar a cabo PLANEA censal en el año 2017.

¿Qué tenemos que hacer en 2017 para remontar estas barreras? Es una pregunta que trataremos de responder la próxima semana.

(Para mayor detalle de la información favor de consultar: http://prioridades2017.mexicanosprimero.org)

* Los autores son Directora de Investigación e investigador de Mexicanos Primero.

www.mexicanosprimero.org


* Los autores son Directora de Investigación e investigador de Mexicanos Primero.

www.mexicanosprimero.org

MUSICAL DE PASIÓN. Poema.

Por María José Padilla Rivero.

Romántica y traviesa,
subo y bajo en suaves notas.
Cadenciosa y tierna
jugueteo entre tu boca…
¡Alegre y explosiva!
de grave hasta aguda…
El  tono es carcajada,
resbalo en tu cintura.
De paz y armonía
suenan las campanillas.
En tu espalda camino,
descalza y de puntillas…
Clásica y elegante,
en un baile de salón,
de tenue maquillaje,
vestida para la ocasión.
¡Guapachosa y distraída!
Retumba la melodía.
Penetro por tus oídos,
Bailo entre tus pupilas…
Melancólica y triste
Silenciosa canción
¡Abrázame muy fuerte!
¡Llévame en tu corazón!
                  María José Padilla Rivero.

¿EN QUÉ MOMENTO TE PERDIMOS MAESTRO?

Por Jacinto Robles.

Al maestro con cariño.
¿EN QUÉ MOMENTO TE PERDIMOS MAESTRO?
Te recuerdo maestro. En aquel tiempo de miseria, cuando caminabas por la sierra para llegar a los lugares más recónditos de nuestra patria, cuando vivías entre los pobres  y te confundías con la gente de tu comunidad, cuando a duras penas sabían leer y escribir pero eras capaz de organizar al pueblo igual para una fiesta que para gestionar su electrificación, pedir agua potable o tenías la autoridad moral para pedir el alimento o un lugar donde vivir…
Tú que fuiste el motor del desarrollo comunitario, que enseñaste oficios y promoviste el trabajo colectivo, tú que tenías el respeto de todos, por tus acciones y tu compromiso, un respeto que compensaba tu mísero salario. Tú que fuiste pueblo y siempre estuviste al frente de tu gente, que los representaste y diste la cara por ellos. Tú que amaste a tus alumnos y ellos te amaron a ti, dejando toda tu vida en el aula por el puro placer de ver a esos niños convertirse en hombres, en hombres de bien.
¿Dónde estás? ¿En qué  momento te perdimos maestro? ¿Por qué abandonaste a tu gente? ¿Por qué te convertiste en verdugo? ¿Por qué ya no luchas por aquellos que un día  te quisieron? ¿Es acaso que ya no te sientes parte de tu pueblo? ¿O tu compromiso ahora es solo con las autoridades educativas oficiales? ¿Tu única meta es terminar el programa a toda costa sin importar lo empobrecido que se encuentre? ¿Es por comodidad? ¿Es porque las prestaciones logradas con la lucha te han permitido tener casa y coche, comprar  electrodomésticos y (vergonzosamente) poner a tus hijos en escuelas privadas? ¿Crees acaso que eres rico? ¿O por lo menos aspiras profundamente serlo, aunque tengas deudas de por vida?
No maestro. No eres rico, simplemente te  han endulzado el oído. Ahora eres un simple empleado, un operador de la maquinaria del estado, una triste caricatura de lo que un día fuiste. Te dejaste llevar por el orgullo y la vanidad y perdiste toda tu esencia.
Te hemos perdido maestro.  Es una pena, porque en estos momentos  sombríos deberías ser el ejemplo de dignidad y resistencia, encabezar al pueblo, organizarlo y resistir con él, porque conoces su dolor y su tristeza, porque eres el último reducto de memoria histórica que aún puede encender la llama.
Te hemos perdido, pero aún esperamos tu regreso, tu rebeldía, tu consejo, tu fuerza. Hoy en esta turbulenta noche, cuando más te necesitamos…
¡¡No nos falles!!